Alberto Conejero: «Hay voluntad de una emoción compartida, un gesto de bondad en tiempos de cínicos y desalmados»
por Rocío Bello
PREGUNTA: ¿Quién te gustaría que viniese a ver Tres noches en Ítaca?
ALBERTO CONEJERO: Deseo que la obra tenga la capacidad de convocar a los distintos. Ese deseo ha atravesado la escritura. Hay una voluntad de entregar una obra para la comunidad en tiempos de destrucción de los vínculos y de políticas despiadas. Sí, hay una voluntad de una emoción compartida, un gesto de bondad en tiempos de cínicos y desalmados. Por supuesto, me encantaría que el profesorado de Humanidades se acercara a ver la función y también su alumnado, y los amantes de Grecia y de Cavafis, y todos los que han deseado empezar de nuevo ya pasado el ecuador de la vida.
PREGUNTA: Qué libro, película, exposición o cualquier otra cosa nos recomendarías para antes y para después de ver la obra.
ALBERTO CONEJERO: El poemario Ítaca de Paca Aguirre, la película Avanti de Billy Wilder y la música de Eleni Karaindrou.
PREGUNTA: Si tuvieras que escribir una crítica de Tres noches en Ítaca, ¿cuál sería su titular?
ALBERTO CONEJERO: Soy un crítico terrible de mi trabajo. Así que dejo la responsabilidad para los profesionales.
PREGUNTA: Si te llamara la RAE para que definieras lo que haces, ¿qué les dirías?
ALBERTO CONEJERO: Ojalá ser digno de la primera y segunda acepción del término “zahorí” porque mi desempeño persigue lo mismo.
PREGUNTA: ¿En qué se parece y en qué se diferencia el teatro del presente del teatro del pasado?
ALBERTO CONEJERO: El teatro es un arte siempre del presente y en presente. Ese es su misterio y su salvación. Se ama porque es efímero: no admite custodia, archivo ni museo. En este sentido, más allá de las poéticas, su esencia es siempre la misma: algo vivo, fiero y frágil, es compartido por personas ante otras personas en un tiempo y lugar determinados. Las taxonomías, escuelas y poéticas vienen después.
PREGUNTA: ¿Cómo ves el teatro del futuro?
ALBERTO CONEJERO: Como un lugar de encuentro y presencia plena. Imagino que habrá un descreimiento de las imágenes y artefactos virtuales, pues no podremos distinguir si son verdaderas o no. Se pondrán en duda no sólo las imágenes del presente, también las del pasado. Quizá se produzca cierto abandono de las comunidades virtuales. Y ahí estarán de nuevo los archivos, las bibliotecas, las comunidades de conocimiento presenciales. Y también el teatro como reservorio de nuestros vínculos.
PREGUNTA: ¿Con qué no perderías el tiempo?
ALBERTO CONEJERO: Con los cínicos y con los que sólo aman aquello y aquellos que se les parecen.
PREGUNTA: ¿Qué espectáculo te gustaría ver de los programados esta temporada en Nave10 o en cualquier otro lugar?
ALBERTO CONEJERO: Creo que voy a tener la suerte de ver todos los programados en Nave 10. Y estoy deseando ver el nuevo espectáculo de Luz Arcas.
PREGUNTA: ¿Qué miembro del equipo de Tres noches en Ítaca te gustaría que también contestara estas preguntas?
ALBERTO CONEJERO: Pablo Chávez, nuestro escenógrafo.
PREGUNTA: ¿Algo más que decir?
ALBERTO CONEJERO: Estos versos de Wisława Szymborska: Prefiero lo ridículo de escribir poemas a lo ridículo de no escribirlos.