David Picazo: Cómo hacer de la luz una herramienta narrativa
Verborrea
1. La semilla
¿Cuál fue tu primera idea al conocer el proyecto? ¿Cómo empezó a aparecer su imagen?
Desde la primera lectura sentí que la luz tenía que tener una pequeña pátina de antiguo. Empecé a fantasear con luces rockeras, de esas tipo aircraft que nos recuerdan a los conciertos de los setenta y los ochenta. Además de esa referencia, me interesaba su capacidad para crear un caos: una luz rota y desigual que nos ayudara a contar parte de la historia de estos personajes punkis.
También intenté que cada personaje tuviera su luz. Que, al contar su historia, aparecieran su ambiente y su contexto atmosférico. Esa fue una de las primeras ideas: que un mismo espacio pudiera ir acogiendo el mundo de cada uno.
2. Las primeras impresiones
¿Qué referencias te acompañaron? ¿Cómo haces que la luz sea una herramienta narrativa?
Este verano tuve la suerte y la coincidencia de ir a varios campings durante las vacaciones. Tuve tiempo para observar e imaginar cómo utilizar esa luz en la puesta en escena: luces cálidas para los días calurosos de verano, la noche con sus fríos y sus cálidos, una caravana con mucha vida…
El propio texto juega con algo que me interesaba acompañar desde la iluminación. A medida que alguien nos cuenta su historia, nosotros la vamos imaginando. Quería que el espacio se fuera creando poco a poco, como el imaginario de quien escucha. Por eso, en la mayoría de los casos, los cuadros de luz aparecen gradualmente: se van haciendo al mismo tiempo que el relato.
Escuchar el relato también me ayuda a encontrar el tiempo de los cambios. La luz tiene que ir tomando forma con lo que se cuenta, permitir que una imagen aparezca y que tengamos tiempo de imaginarla. Ese ritmo se va concretando a medida que trabajamos.
3. El giro
¿Hubo alguna influencia inesperada que modificara tu búsqueda?
La coincidencia de pasar por esos campings mientras tenía el proyecto en la cabeza fue una influencia muy cercana. Me permitió observar con tiempo ambientes que estaba intentando imaginar para la obra. Esa experiencia fue dando forma a la búsqueda: la mezcla de luces durante la noche, los tonos cálidos y la vida alrededor de una caravana. Eran sensaciones que podía reconocer y llevar al trabajo en escena.
4. El equipo como influencia
¿Cómo intervienen las otras disciplinas en tu proceso creativo?
Para mí, el espacio es el punto de partida: dónde está ubicada la acción, qué suelo tenemos, cómo se organiza todo… Una vez que empiezo a trabajar con el espacio van apareciendo otros estímulos, como el sonido y el vestuario. Cada departamento aporta algo a los cuadros de luz y me estimula de una manera diferente.
A veces es un detalle muy concreto. El pantalón del mánager puede sugerir un contraluz que encaje con el personaje. Un vestuario tan marcado como el de Juanito puede sugerir una luz más especial, más punkarra. Segis siempre me inspiró esas luces en abanico: sin filtros, duras, con una luz blanca muy contrastada. Con la Loca, los azules del vestido encuentran una relación con ese azul del contraluz.
Trabajar con Pablo siempre es una delicia. Confía mucho en su equipo y genera un ambiente muy positivo y creativo. Esa confianza permite compartir las búsquedas y desarrollar las ideas juntos.
En este montaje también es importante la disposición del público a tres bandas. Es complicado reproducir las mismas sensaciones desde todos los lados y requiere mucho material y muchos ajustes. Me encanta que los personajes entren y salgan de la luz, y esa relación hay que trabajarla teniendo en cuenta las distintas miradas del público.
5. Los ensayos
¿Cómo trabajas durante los ensayos? ¿De dónde surgen los hallazgos?
Me siento afortunado de poder vivir esos ensayos tan de cerca. Son momentos muy especiales y muy inspiradores. Mientras escucho y veo lo que sucede suelo mantenerme activo: trabajo en el 3D, en AutoCAD, y voy probando posibilidades.
Es una búsqueda creativa y también técnica. Voy cotejando medidas, alturas, materiales… Lo que ocurre en el ensayo alimenta lo que estoy diseñando, y ese trabajo me permite seguir buscando mientras la escena se desarrolla. Normalmente los hallazgos me llegan del propio juego de búsqueda: de probar, mirar y volver a probar.
6. La materialización
Al llegar a la sala, ¿qué reconoces de aquella primera idea?
Reconozco aquella pátina de antiguo en los colores cálidos, que nos recuerdan a algo ya vivido y a esos días calurosos de verano. También está la luz del camping, con su trama de árboles: una imagen que conecta el espacio escénico con aquellas sensaciones que fui observando.
La idea de que cada personaje tenga su propia luz también permanece. En el caso del padre, por ejemplo, hay una ventana con persianas que lo ilumina tanto en su casa como en el hospital. Cambia el lugar, pero esa imagen vuelve a aparecer.
Al llegar a la sala todo eso se encuentra con el espacio real. Las ideas se concretan, se ajustan y empiezan a convivir con los cuerpos, los materiales y las distancias que tenemos delante.
7. El disfrute del proceso
¿Qué parte disfrutas más: la idea, el diseño o la ejecución?
Disfruto mucho de todo el proceso. Cada momento tiene su gozo. Los primeros encuentros son apasionantes porque todo son posibilidades, está todo abierto. Aunque Pablo venía con ideas, siempre existe esa sensación de que todo es posible.
Durante los ensayos vamos desarrollando esas ideas. Ese mundo de posibilidades, al principio tan amplio, se va haciendo poco a poco más concreto. Se genera una especie de cuaderno de posibilidades cada vez más específico del proyecto.
La fase de puesta en escena es la más frágil, pero también la más emocionante. Implementamos las ideas y aparece el espacio real. Ya no estamos únicamente en el mundo de lo que imaginamos: lo tenemos delante y podemos ver cómo funciona.
Y ahí siguen apareciendo pequeños detalles: el humo, una bombilla dentro del camping, un cambio de color de gelatina… Son cosas que solo terminamos de descubrir cuando todo se hace realidad. Ese encuentro entre lo que habíamos imaginado y lo que aparece en la sala me resulta muy emocionante.